Actualidad Cardiológica

Síndrome del Corazón Roto por COVID-19

Esta terrible pandemia que estamos sufriendo en 2020 nos produce daño de múltiples formas, algunas bien definidas y “esperables”, y otras más desconocidas e impredecibles, pero no por ello menos devastadoras. Muchos de esos efectos son atribuibles a la acción directa del virus, mientras que otros son “daños colaterales”, como es el caso del brutal impacto negativo, económico y social, que la viriasis está teniendo a nivel mundial.

Desde el punto de vista médico, esta pandemia está suponiendo un constante reto para los científicos y profesionalidades sanitarios, habida cuenta de que estamos aprendiendo “sobre la marcha” acerca de las formas que el virus tiene de hacer daño al cuerpo humano. A medida que se van estableciendo los protocolos de actuación frente a la neumonía, el síndrome de distrés respiratorio y la sepsis producida por el SARS-CoV-2, van apareciendo nuevas patologías que amenazan nuestra salud y que merecen también nuestra atención para poder combatirlas eficazmente. Tal es el caso del Síndrome del Corazón Roto (Broken-Heart Syndrome en la literatura anglosajona). Desde el comienzo de la pandemia, los casos de esta conocida pero enigmática enfermedad han aumentado de forma llamativa. Los científicos han tratado de establecer una conexión entre el COVID-19 y el síndrome, llegando a la inquietante conclusión de que existe, pero que no parece deberse al ataque inmunológico directo del virus sobre el corazón, sino que se trata de un efecto colateral derivado del estrés y el daño psíquico que conlleva la pandemia.

¿Qué es el Síndrome del Corazón Roto?

El Síndrome del Corazón Roto, también denominado miocardiopatía de estrés, cardiomiopatía de takotsubo o Síndrome de abombamiento apical (apical ballooning syndrome) es una disfunción miocárdica provocada por una situación estresante o emoción extrema. Una parte del ventrículo izquierdo del corazón deja de contraerse correctamente, mientras que el resto del mismo mantiene su función. La afección suele ser temporal, revirtiendo en días o, como mucho, en semanas. El síndrome fue descrito en Japón en 1990. Más del 90% de los casos ocurren en mujeres de edades comprendidas entre los 58 y los 75 años. De hecho, se calcula que un 5% de las mujeres que acuden a urgencias con un supuesto infarto, lo que tienen en realidad es un takotsubo.

El cuadro clínico asemeja a un ataque cardiaco, ya que los síntomas más frecuentes son dolor en el pecho (angina) y dificultad para respirar (disnea). Otras manifestaciones posibles son pulso irregular, hipotensión arterial y síncopes (desmayos). El electrocardiograma puede mostrar anomalías similares al infarto (elevación del segmento ST). La trascendencia clínica del proceso varía desde no tener gran repercusión hemodinámica hasta presentar una insuficiencia cardiaca grave que requiera terapia intensiva (diuréticos, inotrópicos, ingreso en UVI, balón de contrapulsación intraórtico…). El porcentaje de pacientes que desarrolla insuficiencia cardiaca esta en torno al 20%. La mayor parte de la gente que sufre este síndrome se recupera totalmente, sin evidenciar ninguna secuela a largo plazo. El mecanismo por el que se produce es desconocido, aunque los expertos creen que guarda relación con una liberación hormonal masiva inducida por el estrés, la cual desencadena una serie de cambios en las células musculares y/o en las arterias que irrigan el corazón (coronarias) que conducen a un “aturdimiento miocárdico”. El resultado final es una pérdida de la eficiencia en la contractilidad del corazón.

¿Qué factores pueden desencadenarlo?

La lista de posibles desencadenantes del síndrome es larga, ya que casi cualquier evento que cause un importante estrés (psíquico o físico) o emoción desmesurada puede provocarlo:

  • Fallecimiento de un ser querido
  • Un diagnóstico médico alarmante (por ejemplo cáncer), una cirugía inesperada
  • Discusión fuerte, violencia doméstica
  • Pérdida inesperada o enfermedad de un ser cercano o mascota
  • Perder, o incluso ganar, mucho dinero de forma repentina
  • Perdida súbita de empleo
  • Accidente de coche o de otro tipo
  • Una fiesta sorpresa
  • Tener que hablar en público
  • Situaciones de pánico o intenso dolor
  • Hipotensiones severas bruscas
  • Un ataque de asma, fracturas óseas

¿Cómo se distingue de un infarto?

Hay ciertas características de esta enfermedad que pueden ayudar al médico a distinguirla del infarto:

  • Una historia clínica compatible, identificando el factor de estrés.
  • Ausencia de lesiones o trombosis en las arterias que irrigan el corazón (coronarias).
  • El aumento de los marcadores de daño miocárdico (enzimas cardiacas) es rápido pero de poca intensidad en el takotsubo, mientras que en el infarto es más lento y progresivo pero el pico es más alto.
  • En las pruebas de imagen (ecocardiograma o resonancia magnética) se puede identificar un movimiento anormal de la pared del ventrículo izquierdo conocido como “apical ballooning” o abombamiento apical, que es muy característico de la cardiomiopatía de estrés.
Ventriculografías de la diástole (A y C) y de la sístole (B y D) de un corazón normal (A y B) y de un corazón con cardiomiopatía de Takotsubo (C y D). La imagen D muestra el típico abombamiento apical.

Curiosamente, de la similitud entre la imagen ventriculográfica de un abombamiento apical y un takotsubo* le viene el nombre a este síndrome.

A la derecha, un takotsubo.

(*) El takotsubo (en japonés, trampa para pulpos) es literalmente una vasija de cerámica sin barnizar, que los pescadores utilizan para cazar pulpos. Para ello, la depositan en el fondo del mar atada a una cuerda y los pulpos, que buscan siempre refugio en cavidades oscuras, entren para dormir y quedan atrapados.

Fotografía: representación oriental de un pulpo atrapado en un takotsubo. Tomada de “Luna del sueño efímero del pulpo” de Aurelio Aisiain.

Relación entre el COVID-19 y el Síndrome del Corazón Roto

La pandemia que estamos viviendo es sin duda una experiencia generadora de estrés. En mayor o menor medida, todos lo hemos experimentado. El aislamiento prolongado en un espacio cerrado, la preocupación por nuestros seres queridos, la incertidumbre sobre nuestras posibilidades de contagio, la soledad, la difícil conciliación entre el trabajo y la vida familiar o la pérdida de empleos, entre otros, son sin duda causas de intenso estrés emocional. Esta tormenta psíquica puede tener consecuencias físicas y una de ellas es la cardiomiopatía de estrés.

Un estudio publicado recientemente en la revista JAMA ha analizado el porcentaje de pacientes que acuden al hospital con un síndrome coronario agudo y son finalmente diagnosticados de cardiomiopatía de estrés, comparando los meses de pandemia con meses similares de años anteriores. El resultado es concluyente: el porcentaje de takotsubo es superior durante la pandemia (7.8% versus 1.8%), lo que parece confirmar la relación causal entre el virus y el Síndrome del Corazón Roto.

Los expertos insisten en la conveniencia de implantar medidas de “autocuidado” durante la pandemia, especialmente las personas propensas al estrés. Realizar ejercicio físico, meditación y tratar de conectar con familia y amigos pueden ser de mucha ayuda para prevenir la cardiomiopatía.

Bibliografía:

Incidence of Stress Cardiomyopathy During the Coronavirus Disease 2019 Pandemic. Jabri A et al. JAMA Netw Open 2020;3(7):e2014780.

Takotsubo cardiomyopathy (broken-heart syndrome), Harvard Health Publishing.

Sources: Prasad A, et al. American Heart Journal (2008), Vol. 155, No. 3, pp. 408–17.

0 comments on “Síndrome del Corazón Roto por COVID-19

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: